Preguntas frecuentes sobre las consultorías caninas

Trabajo de forma amable, sin correcciones ni castigos, sin causar miedo, recelo, estrés, dolor. Las terapias a desarrollar se realizarán de forma amena y relajada para obtener mejores beneficios. Enseñando al perro desde su zona de seguridad. Avanzado poco a poco en su recuperación. Al ritmo que el perro necesite para no salirnos de su zona, donde él se siente seguro y así obtener los mejores resultados.

     Porque durante esas 5 semanas, vas a adquirir todos los conocimientos y herramientas necesarias para trazar el camino que llevará hacia el éxito en la resolución del problema de comportamiento de tu perro. Asimismo obtendrás autonomía para prevenir cualquier otro problema de comportamiento futuro.  
     Además las primeras 5 semanas son las que se hacen más cuesta arriba, ya que se han de cambiar algunos hábitos y rutinas, además del trabajo para revertir la conducta a tratar. Es por eso que he desarrollado estos planes, para que estés acompañado y respaldado durante este periodo Ya que las primeras semanas son las duras en el proceso de recuperación. Sin perder de vista que el éxito de la terapia y de la recuperación depende de tu implicación, tu compromiso y tu trabajo. Y que la recuperación de los problemas de conducta pueden tardar meses. Sobre todos los relacionados con el miedo.

Tendrás en tus manos las herramientas necesarias, para seguir avanzando. Pero seguiremos en contacto, ya que puedes ponerte en contacto conmigo cuando lo necesites. Para resolución de cualquier duda mediante una consultoría básica.

Casi ningún problema de comportamiento se soluciona en una semana. Puedes observar mejoras, pero no solucionarse. Ya que hemos de reestructurar comportamientos y patrones conductuales que están afianzados en el perro. Además, muchos de los problemas están asociados con el aprendizaje por instinto, supervivencia, miedo, equilibrio emocional del perro. Por tanto, es necesario actuar en las causas a ese nivel para, poco a poco, ir superando el problema.

Durante la terapia de rehabilitación pueden observarse pequeños altibajos en el proceso de recuperación. Pero estos altibajos son sólo parte del proceso de recuperación. Es lo que se conoce en terapia como curva de extinción, necesaria para llegar a su exitosa recuperación.

El abordaje terapéutico y/o de aprendizaje, se realizará en dos etapas: Una primera etapa donde se realizará una terapia emocional o de reducción de estrés (si así lo requiere el caso). Una segunda etapa donde se realizará una terapia cognitivo-conductual, sin dejar de lado la terapia emocional (en caso de ser necesaria).

Cuestiones relativas a las características de la terapia emocional:

  • Se realizará una terapia emocional, la cual se orientará a la atención de los motivos de la consulta expuestos.

  • El abordaje terapéutico será el adecuado a la situación comportamental y se inscribe dentro del marco de la terapia emocional animal aplicada.

  • El propietario y/o casa de acogida se compromete a seguir de forma rigurosa y en su totalidad lo expuesto en las sesiones así como las indicaciones y pautas dadas por el terapeuta canino. De lo contrario los objetivos no tendrán consecución.

  • De igual modo, el propietario y/o casa de acogida se compromete, una vez finalizadas las sesiones, a seguir con las indicaciones y pautas que le indique el terapeuta canino. De lo contrario las mejoras obtenidas tenderán a su extinción.

  • Mediante el presente documento el propietario y/o casa de acogida manifiesta que ha sido informado que, problemas como miedos, estrés, comportamientos agresivos y demás problemas relacionados con un desequilibrio emocional del perro o con su aprendizaje, requieren la implicación absoluta de los propietarios y/o casa de acogida y la minuciosidad y compromiso a la hora de seguir las pautas dadas.

  • Así mismo, el propietario y/o casa de acogida manifiesta haber sido informado que los problemas relacionados con desequilibrios emocionales en el perro (ansiedad, miedos, conductas agresivas, etc.) o con su aprendizaje, no tienen un periodo estandarizado ni fijo para la consecución de objetivos, y que cada individuo tiene sus tiempos de recuperación y aprendizaje. Dependiendo estos, en gran medida, de la implicación y responsabilidad del propietario y/o casa de acogida.

  • Por el presente el propietario y/o casa de acogida deja constancia que ha sido informado de las características técnicas del enfoque a aplicar y que han sido respondidas todas las dudas pertinentes.

Cuestiones relativas a las características de la terapia cognitivo-conductual:

  • Se realizará una terapia cognitivo-conductual, la cual se orientará a la atención de los motivos de la consulta expuestos.

  • El abordaje terapéutico y/o de aprendizaje será el adecuado a la situación comportamental y se inscribe dentro del marco de la terapia cognitivo-conductual animal aplicada.

  • El propietario y/o casa de acogida se compromete a seguir de forma rigurosa y en su totalidad lo expuesto en las sesiones así como las indicaciones y pautas dadas por el terapeuta canino. De lo contrario los objetivos no tendrán consecución.

  • De igual modo, el propietario y/o casa de acogida se compromete, una vez finalizadas las sesiones, a seguir con las indicaciones y pautas que le indique el terapeuta canino. De lo contrario las mejoras obtenidas tenderán a su extinción.

  • Mediante el presente documento el propietario y/o casa de acogida manifiesta que ha sido informado que, tanto el aprendizaje como los problemas como miedos, estrés, comportamientos agresivos y demás problemas relacionados con un desequilibrio emocional del perro, requieren la implicación absoluta de los propietarios y/o casa de acogida y la minuciosidad y compromiso a la hora de seguir las pautas dadas.

  • Así mismo el propietario y/o casa de acogida manifiesta haber sido informado que el aprendizaje y los problemas relacionados con desequilibrios emocionales en el perro (miedos, conductas agresivas, etc.) no tienen un periodo de consecución de objetivos estandarizado, ni fijo y que cada individuo tiene sus tiempos de recuperación y/o aprendizaje. Dependiendo éstos, en gran medida, de la implicación y responsabilidad del propietario y/o casa de acogida)

  • Por el presente el propietario y/o casa de acogida deja constancia que ha sido informado de las características técnicas del enfoque a aplicar y que han sido respondidas todas las dudas pertinentes.

Cuestiones relativas a la modalidad y duración de la terapia.

  • La terapia se llevará a cabo con una determinada periodicidad indicada por el terapeuta canino. Las sesiones tienen una duración promedio de 30-60 minutos, pudiendo haber variaciones según lo que acontezca en su transcurso.

  • Las sesiones podrán realizarse por medio presencial u online, acordado previamente por ambas partes.

  • El plazo de tratamiento será el que el profesional juzgue necesario de acuerdo a la problemática que ha generado la consulta. Reduciéndose este tratamiento en el tiempo, en función del trabajo e implicación del propietario y/o casa de acogida.

  • La ausencia a dos sesiones seguidas, sin que medie aviso efectivo en tiempo y forma por parte del propietario y/o casa de acogida, será interpretado como un abandono del tratamiento y podría disponerse del horario pautado, dándose por finalizado el tratamiento.

  • Las sesiones acaban a la hora pactada, dicha hora de finalización no se verá modificada por el retraso del cliente.

Cuestiones relativas a la evolución del tratamiento:

  • El tratamiento podrá ser interrumpido de forma unilateral por el propietario y/o casa de acogida en el momento que lo considere oportuno, informando de esta decisión al terapeuta canino en tiempo y forma indicada arriba. Evaluando el terapeuta canino si ésta interrupción puede ser perjudicial para el perro o para terceros. Reservándose el derecho a notificar a quien considere responsable.

  • Así mismo, el tratamiento puede interrumpirse de forma unilateral por parte del terapeuta canino, si considera que el propietario y/o casa de acogida no esta con la implicación, realización del trabajo acordado y responsabilidad adecuada para la terapia. Ya que dicha falta de trabajo, implicación y responsabilidad perjudica tanto al perro como los servicios prestados por el terapeuta canino. El terapeuta informará al propietario y/o casa de acogida en tiempo y forma, exponiendo dichas circunstancias.

  • Las sesiones de la terapia podrán ser grabadas para uso educativo, de estudio o de investigación referente a conductas caninas. No siendo divulgadas bajo ninguna circunstancia, sin previa autorización expresa del propietario y/o casa de acogida.

  • Se garantiza la confidencialidad de los datos recibidos, mediante la LOPD 15/1999.

  • El propietario y/o casa de acogida se responsabiliza a seguir las pautas e indicaciones dadas por el terapeuta canino.